“Puedes comer del fruto de todos los árboles del jardín, menos del árbol del bien y del mal"
Dios Cruel y Vengativo, Gen 2:16-17
Dios Cruel y Vengativo, Gen 2:16-17
Tenemos un acuerdo tácito: nadie entra en la antigua habitación de Víctor. Nadie toca lo que hay allí. Nadie pregunta, nadie ve. En medio del pasillo no hay una puerta de los años setenta. No vi nada, agente. Nada. Soy un sencillo hombre de campo.
El piso tiene dos habitaciones grandes, una muy pequeña (convenientemente habitada por el hombre más corpulento del equipo) y un almacén de tamaño medio, anteriormente conocido como "la habitación de Víctor de cuando era niño". Con el paso de los años, después de que su familia se trasladara, alguien que no se fijó mucho puso un agujero negro que fue absorbiendo todo lo que había en los alrededores y no estaba anclado con un par de pernos del doce. El proceso se aceleró cuando empezamos las obras.
Para que os hagáis una idea, es más o menos como el almacén donde guardan los trastos que Indiana Jones va encontrando por el mundo (que, por cierto, lo alquiló la madre de Indi en un ataque de nervios cuando él cumplió diez años: "¡Cojona con el niño urraca! ¡Me tiene el comedor lleno mierda!", declaró). Víctor tardó ocho años en devolverme un libro con la excusa de que lo tenía guardado allí. Y no me quejé demasiado. Y Piña, el hámster, era un Gran Danés antes de desaparecer en esa habitación durante un par de semanas.
Diversos testigos, valientes e inconscientes, afirman que entraron y vieron una lata de Cherry Coke. Incluso así, cuando comentamos qué se podría hacer en esa habitación en el caso de que "alguien" la vaciase, Víctor sólo hace referencia al armario empotrado. Es muy grande, al parecer. ¿Por qué siempre habla del armario empotrado? Hay otro armario. ¿Es peor porque no está empotrado? ¿Hay clasismo en el mundo de los armarios? ¿Qué tiene dentro del armario? ¿Cuántos sacos de patatas caben en un armario empotrado? No debería haber dejado de ver Los Soprano.
Dicho sea de paso, y hablando de objetos ocultos, no todo es malo en el piso secreto de los misterios: el otro día encontré una Playboy. Edición especial: "Mujeres en la intimidad". Es un interesante, completo y detallado fotoreportaje que investiga por qué van las mujeres juntas al baño. Visto desde fuera, parece divertido.
El piso tiene dos habitaciones grandes, una muy pequeña (convenientemente habitada por el hombre más corpulento del equipo) y un almacén de tamaño medio, anteriormente conocido como "la habitación de Víctor de cuando era niño". Con el paso de los años, después de que su familia se trasladara, alguien que no se fijó mucho puso un agujero negro que fue absorbiendo todo lo que había en los alrededores y no estaba anclado con un par de pernos del doce. El proceso se aceleró cuando empezamos las obras.
Para que os hagáis una idea, es más o menos como el almacén donde guardan los trastos que Indiana Jones va encontrando por el mundo (que, por cierto, lo alquiló la madre de Indi en un ataque de nervios cuando él cumplió diez años: "¡Cojona con el niño urraca! ¡Me tiene el comedor lleno mierda!", declaró). Víctor tardó ocho años en devolverme un libro con la excusa de que lo tenía guardado allí. Y no me quejé demasiado. Y Piña, el hámster, era un Gran Danés antes de desaparecer en esa habitación durante un par de semanas.
Diversos testigos, valientes e inconscientes, afirman que entraron y vieron una lata de Cherry Coke. Incluso así, cuando comentamos qué se podría hacer en esa habitación en el caso de que "alguien" la vaciase, Víctor sólo hace referencia al armario empotrado. Es muy grande, al parecer. ¿Por qué siempre habla del armario empotrado? Hay otro armario. ¿Es peor porque no está empotrado? ¿Hay clasismo en el mundo de los armarios? ¿Qué tiene dentro del armario? ¿Cuántos sacos de patatas caben en un armario empotrado? No debería haber dejado de ver Los Soprano.
Dicho sea de paso, y hablando de objetos ocultos, no todo es malo en el piso secreto de los misterios: el otro día encontré una Playboy. Edición especial: "Mujeres en la intimidad". Es un interesante, completo y detallado fotoreportaje que investiga por qué van las mujeres juntas al baño. Visto desde fuera, parece divertido.
